{"id":287,"date":"2022-06-28T16:14:42","date_gmt":"2022-06-28T19:14:42","guid":{"rendered":"http:\/\/losintereses.ar\/?p=287"},"modified":"2022-06-28T16:15:16","modified_gmt":"2022-06-28T19:15:16","slug":"julio-argentino-roca","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/2022\/06\/28\/julio-argentino-roca\/","title":{"rendered":"Julio Argentino Roca"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/www.elhistoriador.com.ar\/julio-argentino-roca\/\">Julio Argentino Roca &#8211; El Historiador<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.elhistoriador.com.ar\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/roca-696x220.jpg\" alt=\"\" title=\"roca\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/felipepigna.mitiendanube.com\/productos\/manuel-belgrano-vida-y-pensamiento-de-un-revolucionario\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.elhistoriador.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/696-X-220-BANNER-BELGRANO.jpg\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>(1843 \u2013 1914)<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong>Autor<\/strong>: Felipe Pigna<\/h5>\n\n\n\n<p>Julio Argentino Roca, el conquistador del desierto y uno de los art\u00edfices de la Argentina moderna, naci\u00f3 en Tucum\u00e1n en 1843. Era el cuarto hijo de Don Jos\u00e9 Segundo Roca y Agustina Paz. La familia Roca y la familia Paz se hab\u00edan destacado por su actuaci\u00f3n en las filas unitarias. Don Jos\u00e9 Segundo hab\u00eda participado en la campa\u00f1a libertadora junto a San Mart\u00edn, en la guerra contra el Brasil y en las luchas civiles junto a Lavalle y al general Paz. En 1836 se uni\u00f3 a las filas unitarias que intentaron derrocar al gobernador Felipe Ibarra en Santiago del Estero. Sus fuerzas fueron derrotadas y Jos\u00e9 Segundo fue condenado a muerte. Se salv\u00f3 del pelot\u00f3n de fusilamiento porque Agustina pidi\u00f3 y obtuvo el indulto para que la pareja pudiera casarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco se sabe de la infancia de Roca. Parece que fue un muchachito travieso, capaz de idear graves travesuras y declararse inocente. Posiblemente desde entonces le qued\u00f3 el apodo de \u00abzorrito\u00bb. Cuando Julio cumpli\u00f3 nueve a\u00f1os y se produjo la batalla de Caseros con la consecuente ca\u00edda de Rosas, la suerte de la familia Roca cambi\u00f3 definitivamente. Don Jos\u00e9 Segundo se gan\u00f3 la confianza de Urquiza quien le pidi\u00f3 que se trasladara con su familia a Concepci\u00f3n del Uruguay. All\u00ed Julio ingres\u00f3 al Colegio Nacional, uno de los m\u00e1s prestigiosos del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/bit.ly\/3nX2gIR\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.elhistoriador.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Banner-El-historiador-Congreso-de-Tucuman-310x200_PIGNA_GIF.gif\" alt=\"\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>En 1858 y sin abandonar sus estudios ingresa al ej\u00e9rcito de la Confederaci\u00f3n con el grado de subteniente. Al a\u00f1o siguiente tuvo su bautismo de fuego en la victoria de Cepeda. Pero su nombre comenzar\u00e1 a sonar en la derrota de Pav\u00f3n: cuando ya se hab\u00eda producido la retirada del grueso del ej\u00e9rcito urquicista, la bater\u00eda a cargo del teniente Roca sigui\u00f3 haciendo fuego hasta que su padre le orden\u00f3 personalmente la retirada.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la batalla de Pav\u00f3n, Mitre se dispuso a organizar el pa\u00eds. En su estrategia, la formaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito era vital. Don Bartolom\u00e9 era conciente de la resistencia que iba a provocar en el interior la aplicaci\u00f3n de las pol\u00edticas de libre cambio y apertura de la econom\u00eda, que eran la piedra angular de su proyecto de pa\u00eds. Convoc\u00f3 a los oficiales m\u00e1s aptos para la tarea. Entre ellos estar\u00e1 Julio Argentino, quien participar\u00e1 en las campa\u00f1as contra los montoneros del Chacho Pe\u00f1aloza y Felipe Varela, bajo las \u00f3rdenes de su t\u00edo, Marcos Paz. En 1865 partir\u00e1 junto a su padre y tres de sus hermanos, Ataliva, Marcos y Celedonio a incorporarse a las tropas de la Triple Alianza en la guerra del Paraguay. Esta guerra ser\u00e1 tr\u00e1gica para la familia Roca. All\u00ed morir\u00e1n Don Jos\u00e9 Segundo, Marcos y Celedonio. Para Julio implicar\u00e1 el gran espaldarazo en su carrera militar.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1870, terminada la guerra, tras el asesinato de Urquiza por L\u00f3pez Jord\u00e1n, Sarmiento le encomend\u00f3 al Teniente Coronel Roca la represi\u00f3n de la sublevaci\u00f3n. La operaci\u00f3n fue todo un \u00e9xito y en ella pudieron verse algunos rasgos de la actuaci\u00f3n del futuro conquistador del desierto: sangre fr\u00eda y escasa compasi\u00f3n para con los derrotados.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1872 fue nombrado comandante de fronteras en el sur de C\u00f3rdoba. All\u00ed conoci\u00f3 a la que ser\u00e1 la mujer de su vida, Clara Funes. Se cas\u00f3 con ella el 22 de agosto de ese a\u00f1o. El matrimonio tendr\u00e1 seis hijos: cinco mujeres y un var\u00f3n, a quien llamaron Julio Argentino, que, en la d\u00e9cada del treinta del siglo XX llegar\u00e1 a ser vicepresidente de la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquellos a\u00f1os cordobeses, Roca intensific\u00f3 su relaci\u00f3n pol\u00edtica con su concu\u00f1ado, Miguel Ju\u00e1rez Celman y juntos comenzaron a tejer la complicada red de alianzas entre los grupos de poder del interior y Buenos Aires que a\u00f1os m\u00e1s tarde les permitir\u00eda llegar, a su turno, a la presidencia de la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Al finalizar el mandato de Sarmiento, se plante\u00f3 el problema de la sucesi\u00f3n presidencial. Sarmiento apoyaba a Nicol\u00e1s Avellaneda, pero Mitre y su gente se opon\u00eda a que otro provinciano ocupara el sill\u00f3n de Rivadavia. Argumentando que se hab\u00eda producido un fraude electoral escandaloso, Mitre se levant\u00f3 en armas contra las autoridades electas. Roca fue puesto al frente de las fuerzas leales a Avellaneda y logr\u00f3 derrotar f\u00e1cilmente a los mitristas en Santa Rosa, lo que le vali\u00f3 su ascenso a general.<\/p>\n\n\n\n<p>Al asumir Avellaneda la presidencia, design\u00f3 como ministro de Guerra y Marina a Adolfo Alsina. Roca, que ambicionaba ese cargo, declar\u00f3: \u00abEn cuanto a mi ministerio, creo que a\u00fan hay mucho que pelear. Los alsinistas no quieren dejar as\u00ed nom\u00e1s esa manija a un provinciano y menos a uno que no pertenece a su c\u00edrculo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Pero nuevamente la suerte estuvo de su lado a fines de 1877. Al producirse la muerte de Alsina, fue designado ministro de Guerra y Marina en su reemplazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Roca propondr\u00e1 desde el ministerio un cambio radical de la pol\u00edtica seguida con los pueblos originarios por su antecesor. Su plan consist\u00eda en una ofensiva final a cargo de un poderoso ej\u00e9rcito equipado con los \u00faltimos adelantos de la industria militar. Suprimi\u00f3 los sables y lanzas y los reemplaz\u00f3 por modernos fusiles a repetici\u00f3n Remington.<\/p>\n\n\n\n<p>La campa\u00f1a fue un verdadero genocidio que dej\u00f3 un saldo de miles de muertos y m\u00e1s de 14 mil prisioneros. Lo importante para Roca y su campa\u00f1a pol\u00edtica no eran las v\u00edctimas, que ni siquiera eran consideradas como tales por la sociedad de la \u00e9poca, sino las millones de hect\u00e1reas \u00abrecuperadas\u00bb a los habitantes originarios y su consecuente prestigio pol\u00edtico militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Roca volvi\u00f3 de la campa\u00f1a con el t\u00edtulo de \u00abConquistador del Desierto\u00bb y sus cl\u00e1sicos enemigos reconocieron que la acci\u00f3n del general tucumano los beneficiaba enormenente. Roca aprovech\u00f3 magistralmente esta circunstancia y logr\u00f3 imponer su candidatura a la presidencia por el Partido Autonomista Nacional. Con la ayuda de Ju\u00e1rez Celman en el interior y Carlos Pellegrini en Buenos Aires, fue consolidando su posici\u00f3n hasta lograr imponerse en las elecciones del 11 de abril de 1880.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobernador de Buenos Aires, Carlos Tejedor, y Bartolom\u00e9 Mitre, que hab\u00edan quedado afuera de la alianza roquista, se sublevaron. Hubo varios enfrentamientos armados entre las tropas insurrectas y las del presidente electo hasta que finalmente Mitre negoci\u00f3 la rendici\u00f3n y Tejedor se vio obligado a renunciar.<\/p>\n\n\n\n<p>El 13 de junio de 1880 el colegio electoral le dio el triunfo a Roca quien asumi\u00f3 la presidencia en octubre bajo el sugestivo lema de \u00abPaz y Administraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Roca se rode\u00f3 de figuras de gran prestigio intelectual y pol\u00edtico a las que luego se las conocer\u00eda como miembros de la \u00abgeneraci\u00f3n del 80\u00bb. En ella se destacan personalidades de distinta edad y formaci\u00f3n como Paul Groussac, Miguel Can\u00e9, Eduardo Wilde, Carlos Pellegrini, Luis S\u00e1enz Pe\u00f1a y Joaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de progreso en el campo social y la fe en los avances del capitalismo industrial generaban una visi\u00f3n optimista del futuro humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta visi\u00f3n, propia del positivismo, requer\u00eda la eliminaci\u00f3n de los obst\u00e1culos que, para los hombres del \u201980, eran principalmente la tradici\u00f3n tanto ind\u00edgena como hisp\u00e1nica y la falta de educaci\u00f3n al estilo europeo. Bajo el impulso de los hombres del \u201980, Roca impulsar\u00e1 la sanci\u00f3n de las llamadas \u00abLeyes Laicas\u00bb, que transformar\u00e1n en estatales una serie de funciones vitales que, hasta entonces, estaban en manos de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Se cre\u00f3 el Registro Civil que llev\u00f3 por primera vez un control estatal de nacimientos, casamientos y defunciones, y le permiti\u00f3 al Estado manejar sus propios padrones electorales y dejar de depender de la Iglesia para la realizaci\u00f3n de los comicios.<\/p>\n\n\n\n<p>Por iniciativa de Sarmiento, en su funci\u00f3n de director general del Consejo Nacional de Educaci\u00f3n, el gobierno sancion\u00f3 en 1884 la Ley 1420, que establec\u00eda la ense\u00f1anza primaria gratuita, obligatoria y laica para todos los habitantes del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Se multiplicaron entonces las escuelas estatales ocupando en la mayor\u00eda de los casos el lugar de las escuelas parroquiales y de \u00f3rdenes religiosas. Esto desat\u00f3 una dura pol\u00e9mica que llev\u00f3 a que la puja con la Iglesia se tensara de tal manera que se lleg\u00f3 en 1884 a la ruptura de relaciones con el Vaticano.<\/p>\n\n\n\n<p>La Argentina se integr\u00f3 al mercado mundial como compradora de manufacturas y proveedora de materias primas.<\/p>\n\n\n\n<p>El grupo dirigente del \u201980 adhiri\u00f3 al liberalismo econ\u00f3mico, pero practic\u00f3 un claro conservadurismo pol\u00edtico, reserv\u00e1ndose el manejo de los mecanismos del poder al considerarse los \u00fanicos aptos para detentarlo. El uso del fraude electoral fue moneda corriente y se vio facilitado por el sistema de voto cantado, la inexistencia de padrones oficiales y el ejercicio de la intimidaci\u00f3n y la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto alejaba a la gente com\u00fan de la pol\u00edtica, que era vista como una farsa, donde no cab\u00eda la representaci\u00f3n de sus intereses ni la posibilidad de libre expresi\u00f3n de sus opiniones.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas pr\u00e1cticas antidemocr\u00e1ticas y excluyentes eran comunes a las diversas vertientes pol\u00edticas que se alternaron en el poder.<\/p>\n\n\n\n<p>A la elite no le interesaba invertir en la industria. No se preocup\u00f3 siquiera en instalar lavaderos de lana o frigor\u00edficos. \u00abQue lo hagan los ingleses\u00bb, dir\u00e1n con dudoso orgullo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se sent\u00edan muy c\u00f3modos cobrando sus exportaciones en oro y pagando a sus empleados en pesos devaluados. Haciendo gala de un irresponsable ego\u00edsmo, supon\u00edan que todo lo que necesitaban lo pod\u00edan importar. \u00bfPara qu\u00e9 producirlo aqu\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la falta de inversores locales, todas las tareas de infraestructura deb\u00edan ser encaradas por el Estado. As\u00ed lo anuncia el presidente Roca en un discurso ante el Congreso:&nbsp;<strong><em>\u00abMi opini\u00f3n es que el comercio sabe mejor que el gobierno lo que a \u00e9l le conviene; la verdadera pol\u00edtica consiste, pues en dejarle la m\u00e1s amplia libertad. El estado debe limitarse a establecer las v\u00edas de comunicaci\u00f3n y a levantar bien alto el cr\u00e9dito p\u00fablico en el exterior.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de su declamada actitud liberal, Roca y su gente no ven al estado como un simple \u00e1rbitro o guardi\u00e1n del orden p\u00fablico. Le asignan un papel central en la formaci\u00f3n de empresas privadas nacionales y en la instalaci\u00f3n de compa\u00f1\u00edas extranjeras.<\/p>\n\n\n\n<p>El estado nacional se constituy\u00f3 en un verdadero desarrollador de la econom\u00eda argentina porque, entre otras cosas, cre\u00f3 un sector de contratistas del estado. La mayor\u00eda de las obras p\u00fablicas se hicieron con contratistas privados pero financiadas por el estado nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el gobierno de Roca, aumentaron notablemente las inversiones brit\u00e1nicas en ferrocarriles, frigor\u00edficos, bancos y tierras. Consecuentemente, a cuatro a\u00f1os de asumir la presidencia, la Argentina destinaba casi la mitad de sus ingresos al pago de las deudas contra\u00eddas con los bancos extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p>En poco tiempo una verdadera telara\u00f1a de v\u00edas cubr\u00eda la Pampa h\u00fameda llevando los productos agropecuarios a los puertos.<\/p>\n\n\n\n<p>El pa\u00eds se transformaba con la llegada de cientos de miles de inmigrantes atra\u00eddos por \u00abel granero del mundo\u00bb. El 90 por ciento se instal\u00f3 en el litoral y de ellos s\u00f3lo una cuarta parte, en el campo. Esto desbord\u00f3 la poblaci\u00f3n de las ciudades, que adquiri\u00f3 una nueva fisonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Al concluir su mandato, Roca apoyaba la candidatura de Miguel Ju\u00e1rez Celman, por entonces gobernador de C\u00f3rdoba, quien gracias a este impulso y al uso de la maquinaria estatal de fraude y coacci\u00f3n, acceder\u00e1 a la presidencia de la Naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En su discurso de despedida dec\u00eda Roca:&nbsp;<strong><em>\u00abOs transmito el poder, con la Rep\u00fablica m\u00e1s rica, m\u00e1s fuerte, m\u00e1s vasta, con m\u00e1s cr\u00e9dito y con m\u00e1s amor a la estabilidad y m\u00e1s serenos y halag\u00fce\u00f1os horizontes que cuando la recib\u00ed yo\u00bb.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A poco de asumir Ju\u00e1rez Celman, se advirti\u00f3 su alejamiento de Roca. Celman parec\u00eda tener su propio plan y pretendi\u00f3 controlar al pa\u00eds y al partido con su grupo de socios y amigos, excluyendo de los negocios p\u00fablicos y privados a los tradicionales beneficiarios del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>La corrupci\u00f3n, las privatizaciones fraudulentas y los negociados llevados adelante por Celman y su grupo, empujaron al pa\u00eds a fines de 1889 a la cesaci\u00f3n de pagos de sus obligaciones externas y a una crisis sin precedentes. En este contexto estall\u00f3 la Revoluci\u00f3n del \u201990, dirigida por Leandro N. Alem y Bartolom\u00e9 Mitre, l\u00edderes de la Uni\u00f3n C\u00edvica. Roca no particip\u00f3 del movimiento pero lo vio con buenos ojos. La Revoluci\u00f3n fracas\u00f3, pero Celman debi\u00f3 renunciar. Asumi\u00f3 la presidencia el vicepresidente, Carlos Pellegrini, quien nombr\u00f3 a Roca en un puesto clave, ministro del Interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la Revoluci\u00f3n del \u201990 surgi\u00f3 la primera oposici\u00f3n org\u00e1nica al r\u00e9gimen: la Uni\u00f3n C\u00edvica Radical.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la d\u00e9cada de 1890 se produjo el ascenso revolucionario del radicalismo y el despertar de las luchas obreras, producto directo de la inmigraci\u00f3n. Esto llev\u00f3 a las clases dirigentes a pensar que el hombre indicado para ocupar el poder era Julio Argentino Roca. As\u00ed en 1898, volv\u00eda Roca al gobierno. Frente al movimiento obrero, Roca adoptar\u00e1 una pol\u00edtica en\u00e9rgica, que consisti\u00f3 en el ataque a las concentraciones obreras y el dictado de leyes represivas, como la Ley 4144, conocida com\u00fanmente como la Ley de Residencia, que permit\u00eda la expulsi\u00f3n del pa\u00eds de los activistas gremiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Como contrapartida, su ministro Joaqu\u00edn V. Gonz\u00e1lez impuls\u00f3 un moderno c\u00f3digo nacional de trabajo que fue rechazado tanto por los sindicatos socialistas y anarquistas, que se opon\u00edan a la intervenci\u00f3n estatal, como por las patronales, que lo ve\u00edan como demasiado favorable a los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1901, por iniciativa del ministro de Guerra, Pablo Riccheri, se sanciona la ley de servicio militar obligatorio para todos los ciudadanos de 20 a\u00f1os. As\u00ed, los j\u00f3venes comenzaron a correr, limpiar y barrer\u201d, lo que derivar\u00eda en el nombre \u00abcolimba\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>En el orden internacional, Roca debi\u00f3 enfrentar graves problemas lim\u00edtrofes con Chile, que estuvieron a punto en transformarse en un conflicto armado.<\/p>\n\n\n\n<p>Un sector del grupo gobernante comenz\u00f3 a considerar que la prosperidad alcanzada pod\u00eda peligrar de no atenderse los reclamos de la oposici\u00f3n. De este modo, se mostraron dispuestos a considerar la introducci\u00f3n de reformas graduales en el sistema electoral con el fin de evitar conflictos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto condujo a una ruptura entre Carlos Pellegrini, representante de estos sectores, y el presidente Roca, que manten\u00eda su postura ultraconservadora y fraudulenta. S\u00f3lo acept\u00f3 una reforma en el sistema de elecci\u00f3n de diputados, llamada \u00abuninominal\u00bb por circunscripciones. Esto permiti\u00f3 que en 1904 fuera electo por el barrio de La Boca, el primer diputado socialista de toda Am\u00e9rica, el Dr. Alfredo Palacios.<\/p>\n\n\n\n<p>Al concluir su mandato, en 1904 Roca apoy\u00f3 la candidatura de Manuel Quintana a la presidencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego se retir\u00f3 de la vida p\u00fablica y, en 1905, part\u00eda en viaje hacia Europa en compa\u00f1\u00eda de sus hijas. All\u00ed recibir\u00e1 grandes honores y ser\u00e1 recibido por reyes y primeros ministros. Durante casi dos a\u00f1os, se radicar\u00e1 con su familia en Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Regres\u00f3 a Buenos Aires en 1907, durante la presidencia de Jos\u00e9 Figueroa Alcorta, pero al encontrar un clima hostil y al notar que su figura pol\u00edtica ya no encontraba el lugar de \u00e1rbitro al que estaba acostumbrado, parti\u00f3 nuevamente hacia Europa en 1910.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1913, el presidente Roque S\u00e1enz Pe\u00f1a le encomend\u00f3 una misi\u00f3n diplom\u00e1tica en Brasil. All\u00ed permanecer\u00e1 por algunos meses firmando acuerdos de limitaci\u00f3n de armamentos navales.<\/p>\n\n\n\n<p>En octubre de 1914, a los 71 a\u00f1os, se traslad\u00f3 a su estancia&nbsp;<em>La Argentina<\/em>, dispuesto a pasar all\u00ed sus \u00faltimos a\u00f1os. Un repentino ataque de tos, al que no le dio importancia, pese a la advertencia del doctor Luis G\u00fcemes, era el s\u00edntoma de que algo andaba mal. El 19 de octubre, a las ocho de la ma\u00f1ana, otro ataque brusco le hizo perder el conocimiento. A las dos horas mor\u00eda Julio Argentino Roca, dando paso a la pol\u00e9mica sobre su figura que a\u00fan hoy contin\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente:&nbsp;<\/strong><a href=\"http:\/\/www.elhistoriador.com.ar\/\">www.elhistoriador.com.ar<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio Argentino Roca &#8211; El Historiador (1843 \u2013 1914) Autor: Felipe Pigna Julio Argentino Roca, el conquistador del desierto y uno de los art\u00edfices de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/287"}],"collection":[{"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=287"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/287\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":288,"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/287\/revisions\/288"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/losintereses.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}